Joan se inició en la fotografía a los 18 años, de la mano de sus compañeros de trabajo. Con la cámara siempre lista, salía con ellos a captar paisajes, formas y detalles con una mirada curiosa y atenta. Esas salidas despertaron una pasión que ya no abandonaría nunca.
Siempre buscaba una composición equilibrada y armoniosa, al tiempo que se mantenía receptivo a las novedades artísticas y a las tendencias que llegaban de fuera. Su particular manera de observar el paisaje y la arquitectura, marcada por encuadres simples y limpios, hace que sus composiciones lineales cautiven al espectador y revelen un tratamiento exquisito del blanco y negro.
Su obra refleja sensibilidad, paciencia y una profunda pasión por descubrir el mundo a través de la luz y la belleza de cada instante.
Fue presidente de AFI durante 25 años y participó en la Junta Fundacional de la Federación Catalana de Fotografía. Fue un maestro nato que sabía transmitir conocimiento, experiencia y amor por la fotografía.
