LA DISTANCIA JUSTA
Pepe Guinea Foto

El día siguiente a mi primer diagnóstico, comencé la búsqueda de algún rastro que alguien hubiera podido dejar acerca de su proceso.

Algo que me señalara el camino y me indicara cuáles eran las pautas para sobrevivir a esta situación que se avecinaba terrible y compleja.

A finales del 2015 tuve que afrontar una biopsia que se demoró todo lo posible por las secuelas que podía causar. Tras la confirmación de la malignidad de mi tumor, el año 2016 quedó cubierto por los tratamientos de radioterapia y quimioterapia.

A lo largo de este trayecto, la fotografía me ha acompañado acercándome y alejándome de las diferentes situaciones que han ido aconteciendo según he ido necesitando.

En momentos de incertidumbre, la fotografía se convirtió en un lugar donde refugiarme. Una puerta que me permitió cruzar a un mundo donde podía ser fotógrafo en lugar de enfermo, tomando cierta distancia del desánimo y la ansiedad.